18 mayo 2008

La noche de los museos

Ayer tuvo lugar en Francia la noche de los museos. Se trata de la cuarta edición de una interesante iniciativa del Ministerio de Cultura y Comunicación que consiste en abrir gratuitamente, durante la noche, un gran número de museos y centros culturales con el objetivo de atraer a distintos públicos. En muchos casos, esos centros ponen en marcha actividades que salen de lo habitual para que el atractivo sea mayor: con nuevas iluminaciones de colores, con acompañamiento musical, con performances, con cuentacuentos, con proyecciones audiovisuales…Cada lugar decide su propio gancho. Que conste, Francia no es el país pionero en este evento, por lo visto nació en Berlín hace 30 años.
En París, pasadas las diez de la noche, llamaba la atención la cantidad de gente que se paseaba por las calles, en busca de una u otra dirección del programa. Sí, la gente tenía muchas ganas de cultura nocturna, hay que reconocerlo. El problema es que la noche parisina termina muy temprano. En el museo de Quai Branly, a las 23 h, a pesar de que había una cola de gente animada de más de cien metros de longitud, los organizadores decidieron que ya tenían suficiente y nos advirtieron que ya no entraría nadie. En el programa ponía que el museo estaría abierto hasta media noche. « C’est fini, les amis ! ». Pues nada. ¿Y qué opciones quedaban a esa hora ? Contando el tiempo del trayecto en Velib y teniendo en cuenta que prácticamente todo ponía el candado tan pronto como el museo de las culturas, la única solución era el Museo de Rodin, que cerraba a la una y media de la madrugada y se encuentra junto a Inválidos, bastante cerquita. La curiosidad que pudimos observar en este centro consistía en la visita de los jardines de noche y con linternas. Y en el interior, junto a las estatuas expuestas de distintos materiales, había pantallas planas en el suelo que mostaban gatitos bebiendo leche. « Va savoir » lo que querían decir.

12 abril 2008

El maratón de París

No sé muy bien por qué, el domingo pasado decidí ir al maratón de París. No, no fui uno de los 28.300 participantes, evidentemente. Tan sólo fui a verlo, por curiosidad. El punto exacto de la llegada se encontraba detrás del Arco del Triunfo, en la burguesa y ancha avenida Foch, extensión de los Campos Elíseos hacia el bosque de Boulogne. Cuando llegué, más allá del mediodía, muchísima gente iba ya de vuelta, a menudo en grupos de apoyo a los cansados corredores, todavía en pantalones cortos y con la cara desencajada y feliz de “meta alcanzada”.
Había stands publicitarios y puestos de perritos, salchichas y kebabs humeantes por todos sitios. Y una marea humana de espectadores, más de 200.000 según los datos de la organización, a pesar de la mañana lluviosa. En aquel momento, llegaban los participantes que habían tardado 4 horas y media en recorrer los 42 kilómetros del maratón.
Junto a las gradas de la llegada, enfrente del animador con micro que felicitaba sin fin a los atletas en sus últimos metros antes de cruzar la línea de meta, la contemplación del espectáculo me emocionó como pocas cosas lo hacen: sentí, al mismo tiempo, una gran alegría y unas enormes ganas de llorar. Esta carrera no es una carrera como las demás, la competición individualista se convierte en auto superación y la cooperación es palpable: corredores en grupo, con banderas de sus países, con mensajes de ánimo en sus camisetas, disfrazados... Incluso vi un grupo de corredores que empujaban a un hombre en silla de ruedas. En sus espaldas se leía “La maratón de Pascal”. También vi un hombre cojeando que apenas podía seguir, y a otros dos corredores, pararse para ayudarle a llegar. “¡Venga, unos metros más y lo has logrado!”.

Para la mayor parte de los participantes no se trataba de obtener un puesto en el podium, sino simplemente de llegar. Que no es fácil. Era realmente impresionante, había gente de todas las edades, ancianos de pelo blanco y piernas delgaditas que pasaban delante de mi tan panchos, como si pasearan un perrito al trote, junto a jóvenes culturistas, con sus músculos hinchados, rojos del esfuerzo. Sin embargo, al acercarse al cartel de “Arrivée”, en el rostro de todos ellos se veía la misma expresión.

08 marzo 2008

Un triste día de reflexión

Por primera vez desde hace bastante tiempo la actualidad española cobra protagonismo en los medios franceses, con tanta fuerza que incluso yo, que suelo informarme directamente en los periódicos españoles, gracias a Internet, la descubro en uno de los telediarios de la noche, ayer en TF1. Desgraciadamente, a menudo es el mismo tipo de noticia el que consigue este interés: un nuevo asesinato de ETA. Otro crimen, cobarde y por la espalda, contra todos los españoles, contra una persona que fue su representante en un pueblo del País Vasco, donde desde hacía 5 años no sufrían un golpe similar. Y ello, justo al final de la campaña electoral, un día antes de la necesaria calma de la jornada de reflexión. Enfin, qué más decir.

Aquí también tenemos que reflexionar aunque con menos presión, por suerte. Mañana son las elecciones municipales y como ahora todos somos europeos, me han dejado participar. Después de rellenar varios formularios explicando que vivo en Ile de France desde hace 3 años y de adjuntar las fotocopias de documentos que lo demuestran, me han enviado a casa un papelito que se debe doblar por la mitad para convertirlo en una especie de tajeta llamada "carte électorale", a presentar en el colegio correspondiente. En la mía (en la foto, la de la izquierda), pone que no la puedo utilizar más que en las elecciones municipales y en las europeas. No está mal.

26 febrero 2008

Las elecciones desde dos ángulos

Ayer por la noche vi en Televisión Española Internacional, a través de la Free Box, el debate entre los candidatos a la presidencia del gobierno de España, José Luis Rodríguez Zapatero, del PSOE, actual presidente, y Mariano Rajoy, del PP, principal líder de la oposición (of the record, ¿alguien sabría decirme porqué al gallego nadie le coloca el segundo apellido?, siendo algo tan español, es curioso en su caso).
Ya era hora, después de quince años, de que se organizara un cara a cara como éste. Incluso teniendo en cuenta su reduccionismo, vale la pena ver el enfrentamiento entre los dos políticos con más posibilidades de liderar el Ejecutivo durante los próximos 4 años. El debate es una especie de resumen para la masa: los participantes, con sus asesores, evidentemente, han seleccionado una serie de temas en los que harán hincapié, con el convencimiento de que esos temas les ayudarán a movilizar al electorado en su favor. ¿Lucha contra el terrorismo, inmigración, empleo, becas, vivienda, mayor autonomía para las regiones, matrimonio homosexual? Los temas que uno y otro sacaron a la luz nos dicen mucho de su pensamiento. Además, podemos juzgar su comportamiento en situaciones de stress. ¿Se repiten? ¿aparentan confianza? ¿tartamudean ? ¿miran a sus lados en busca de ayuda? ¿se gritan ? ¿se interrumpen ?. Sin embargo, para ser sinceros, la mayor parte del tiempo el careo tuvo poco de debate y eso, la verdad, no solo aburre, también te deja un poco desesperanzado. Tanto en las primeras intervenciones como las conclusiones dio la sensación de que leían un discurso escrito, sin mucha pasión, más bien como un actor que ha aprendido de memoria dónde hacer las pausas. Hoy, después de comprobar a través de Internet que en los medios españoles los dos candidatos han ganado, uno u otro dependiendo del medio, claro está (¡era tan previsible! ¿porqué los políticos no son capaces de cuestionarse nunca, de criticarse de forma constructiva? Todo sería tan diferente), bueno, pues después de pasar por los diarios españoles he querido saber cómo trataban la noticia, si es que lo hacían, los medios franceses. En la radio – France Inter o France Info, no recuerdo -, muy poquito, la verdad. En unos segundos y de un plumazo, “fini” un debate “historique”. En Le Monde, en lugar de eternizarse en los detalles, han hecho un análisis de las claves de una campaña muy reñida, según dicen. Los socialistas, han titulado, están obligados a movilizar a sus electores para evitar el resurgimiento de la derecha porque se prevé que la diferencia entre ambos partidos en las urnas sea mínima. En Le Figaro, se habla de un debate “musclé”, adjetivo que viene de músculo y que se me antoja un poco animal (nada más lejos de la realidad, en mi opinión). En cualquier caso, los participantes han medido sus fuerzas, eso sí, y han mostrado sus armas. Argumentos arrojados a la cara del otro: inmigración, seguridad, terrorismo. Me llama la atención cómo se parecen los discursos de Rajoy y del presidente francés, Nicolas Sarkozy. Espero que sólo sea una tendencia pasajera, una novedad que quieren intentar por si funciona, sin más.

17 enero 2008

Un piso en París

Buscar piso en París, tener piso en París, no es fácil. París es una enorme ciudad, famosa en el resto del mundo, en la que no queda ni un metro cúbico por urbanizar desde hace muchísimos años. Aquí, si consigues hipotecarte y "comprar", nadie te pregunta si se trata de nueva construcción o de segunda mano, algo tan habitual en Madrid o en Sevilla. Evidentemente es de segunda mano. Lo que te preguntan es cuántos años tiene el apartamento. Cuanto más antiguo, más caché, como si el hecho de que la vivienda en cuestión haya vivido más que tu te confiriera parte de sus experiencias. ¿Qué ocurría en Bastilla hace 100 años? ¿Estuvo Picasso en alguno de los lofts de la calle de detrás? (podría ser, algunos de los talleres en los que trabajó el genio malagueño no tienen ni una plaquita que lo indique, nada de nada, lo he comprobado personalmente). Al final es como si el alma de todos aquellos grandes artistas y pensadores que antaño vivieron en París se hubiera quedado suspendida en la ciudad e impregnara poco a poco los viejos inmuebles.
También es curioso que, al contrario que en España, el piso interior es muy apreciado, incluso más que el exterior en el caso de que dé a un patio o a un pasaje vecinal o peatonal. De esta forma aseguras la luz y evitas el ruido y, quizás, también el vis-à-vis de la calle, es decir, al vecino de enfrente. El tema del ascensor está claro. Si el anuncio no lo indica, olvídalo, no se les ha olvidado, simplemente no tiene...incluso si se trata de un octavo piso, sí. Hay otros en lo que lo pone y cuando llegas, lo que encuentras es un armario, literalmente, en el que sólo cabe una persona por viaje. Cuando llegas a tu planta te has vuelto azul y estás claustrofóbica perdida.
Hablar de superficie habitable y de dignidad aquí no se lleva, no sé si en algún momento creó polémica, como lo de los 30 m2 de las soluciones hablitables socialistas. Aquí muchos jóvenes, y quizá no tan jóvenes, viven en estudios de apenas 15 m2 y a nadie le sorprendre. Las comparaciones son odiosas (¡y tan deprimentes!) y yo ya me he acostumbrado a que 30 m2 “tienen muchas posibilidades”. En fin, mucha suerte, de todo corazón, a todos los que en estos momentos os encontráis en busca de.

15 julio 2007

14 de julio colorido


Ayer fue la Fiesta Nacional Francesa, el famoso 14 de julio. En realidad, es una fiesta que, para mi, ha pasado prácticamente desapercibida, sobre todo porque caía en sábado, el primer sábado soleado del verano, por cierto. Los franceses me han contado que para vivirla de cerca te tienes que levantar temprano e ir a la zona de Concorde a ver el obligado desfile militar -orgullo de la nación- porque es allí donde colocan el stand desmomtable de las autoridades y, luego, por la noche, debes admirar los fuegos artificiales, fundamentalmente en tonos rojos, azules y blancos, desde los Campos de Marte, por ejemplo, donde ves la Torre Eiffel "en llamas". Yo me conformé con ver las banderoras ondeando, de tres en tres, en la mayor parte de edificios oficiales así como con la visión de la Asamblea Nacional, de noche, iluminada con los colores de la revolución.
Es curioso. Me da vergüenza reconocer que me acuerdo con más facilidad de la fecha de la Fiesta Nacional Francesa de la de mi propio país. Pero es que los franceses juegan con ventaja. En realidad, todos los estudiantes del mundo tienen que empollar la Revolución Francesa. Malins, les Français, que han decidido guardar esa fecha durane siglos para que nadie la olvide.

31 enero 2007

El retraso de la banca francesa

¿Alguien me puede decir si existe en Francia algún banco on-line DE VERDAD? Desde que llegué lo estoy buscando y no consigo encontrarlo. Me parece increíble porque en España sí que está bastante generalizada la banca electrónica, doy fé. En mi opinión, es comodísimo. Antes de emigrar, tuve una cuenta en Patagon (Open Bank) y otra, por supuestísimo, en ING Direct: la polémica cuenta naranja (polémica sobre todo para los otros bancos que ven cómo a través de las "domiciliaciones" se hacen transferencias sin que ellos puedan sacar tajada). Sé que posteriormente esta entidad ha evolucionado y ofrece también una cuenta corriente con bastantes ventajas. Pero aquí en Francia, todavía no lo hace. ¿Habrá obstáculos desde el punto de vista legal? Ni siquiera los bancos que te dan acceso a tu cuenta a través de Internet te permiten hacer algo tan normal como una transferencia internacional (no lo hace Credit Agricole, ni BNP, ni Société Général...). Es imposible porque no tienen siquiera las casillas necesarias para los códigos internacionales: BIC e IBAN. ¡Y eso que son carísimos! Mantener una cuenta bancaria normalita (salario, tarjeta básica y poco más) en Francia cuesta al mes tanto como en España al año: 6 euros como mínimo. ¡Mil pelas al saco de los banqueros cada 30 días! ¡Menudo robo!
Es curioso, aquí, la gente está convencida de que vive en uno de los países más desarrollados del mundo y en España, sin embargo, mucha gente sigue sintiéndose acomplejada con respecto a Europa, pensando que fuera todo es mejor. Y si comparamos de verdad...
Creo que los españoles hemos saltado del escalón de abajo al de arriba, y sin darnos cuenta, nos hemos adelantado a muchos. Sin darnos cuenta.

28 diciembre 2006

¡Qué frío hace, por dios!

Creo que voy a hibernar. Lo digo en serio. Con este frío exagerado, no consigo levantarme por las mañanas, estoy continuamente cansada, pero cansada, cansada, de mirarse al espejo y ver un zombi en vez de una persona. He ido a la farmacia y se lo he contado al dependiente, tal cual, me caigo por las esquinas, oiga, deme argo, por favó. Y bueno, me ha dado un bote de pastillitas de esas, tipo Micebrina, especial mujeres, que debe ser que nos cansamos más, no sé. Las tomé dos días, sutil efecto, y las sustituí por otras de herbolario que tienen no sé qué sustancia de los mares...contra el estrés. Raro, ¿verdad? ¿Qué tendrán que ver los fondos marinos con el caos de las grandes ciudades? Pues ahí estoy. En realidad, creo que es psicológico. Que me da pereza levantarme cuando la ciudad está tan gris, las ventanas no reflejan nada y la nariz de la gente luce más que su sonrisa, escasa habitualmente y escondida tras la bufanda por esta época. En Madrid quitaron los termómetros de las calles para que los madrileños no se agobiaran en verano al comprobar la temperatura que alcanza la calle con el recalentamiento del asfalto (igual es una leyenda urbana, pero a mi me convenció la explicación, aunque no la medida...). Aquí, en París, sigue habiendo relojes digitales callejeros, pero no tienen termómetro tampoco. ¿Los habrán quitado para que los emigrantes no nos deprimamos?

09 octubre 2006

La nuit blanche

Creo que entre el 15 y el 16 de septiembre se celebró en París, una vez más, la Jornada del Patrimonio. Y una vez más, me la perdí. Se trata de un día de puertas abiertas, en el que se permite la entrada a monumentos y edificios emblemáticos de difícil acceso, y se amplían los horarios de aquellos más turísticos o, simplemente, conocidos. Da igual, me lo perdí. Hasta el año que viene.
Algo parecido ocurre con la Nuit Blanche, o vas el día que corresponde o te lo pierdes durante un año. ¡Qué angustia!. El año pasado me la perdí - of course - y este año llevaba una semana preocupada porque me la podría perder. Pero no, esta vez no, allí estuve, bien pasada la medianoche, asombrada, ante la cantidad de gente que se paseaba de un lugar a otro en la noche parisina, normalmente tan desierta a ciertas horas.
Durante la Nuit Blanche, que se celebró el sábado, abren sus puertas muchos edificios y centros culturales hasta altas horas de la noche, se supone que el metro funciona hasta que comienza el turno de mañana y hay exhibiciones y expociones por todos sitios. Sin embargo, lo de los horarios sigue siendo muy francés y cuando llegué al Museo Branly, no era ni la una de la madrugada, había finalizado la última visita. Luego, intenté entrar en el Hotel de Ville (es decir, el Ayuntamiento) pero la cola para escuchar música alternativa, bastante estridente y macabra, junto a no sé qué performance con balones gigantes negros, era de más de media hora. Así que abandoné. Por último, me di un paseo por el Marais y allí vi un par de acciones curisas, extrañas y divertidas. Como un hombre vestido de naranja, sobre una estatua a su imagen, en lo alto de la fachada de un edificio, iluminado como si fuera el giraldillo. O una especie de pulpo con brazos de fibra óptica que simulaba la lucha contra el sida y esto, atención, en el interior de una iglesia.

12 septiembre 2006

Viajes baratos París-Sevilla

Una nueva compañía de bajo coste, clickair, impulsada, entre otros, por Iberia, ha puesto en marcha la ruta París-Sevilla a precios increíbles. Me avisaron ayer y ya me he hecho con un billete para volver a mi tierra por Navidad (como en los anuncios de turrón). No os lo vais a creer: ida y vuelta por ¡60 euros!, con tasas incluidas y todo. Y, según la información de su página web, los aviones no deben estar mal porque los tienen en leasing, como los coches de las flotas comerciales o los aparatos de musculación en los buenos gimnasios. Este tipo de contrato implica, al menos en teoría, un mantenimiento y renovación continua de los equipos, lo cual es una garantía contra su obsolescencia. ¡Qué buena noticia! La verdad es que el aeropuerto de Sevilla ha sido dejado de lado por la revolución de precios en el sector. La mayoría de las compañías low cost siguen ignorándolo, por ejemplo, Easy jet y Vueling. A ver para cuándo.
www.clickair.com

11 septiembre 2006

La rentrée


En francés existe una palabra que abarca, ella sola, el fin de las vacaciones, la vuelta al cole, la reincorporación al trabajo, la llegada del otoño y de las lluvias, en definitiva, la vuelta a la normalidad después del descanso estival. Es una palabra muy útil e interesante, con la que se hace referencia tanto a lo positivo como a lo negativo de esta época. Este año, la rentrée parisina pasaría desapercibida, si no fuera por los artículos y reportajes que los medios de comunicación dedican, como todos los años en septiembre, al incremento del coste de la vuelta al cole. El mes de agosto ha sido, en general, bastante lluvioso. Y ahora, sin ningún preaviso, el mes de septiembre se presenta soleado, alegre y animado, como una prolongación del verano. Los parques, como el de Monsouri (ver foto), se llenan de niños y de celebraciones, y los parisinos toman en sol en cualquier sitio. Dan ganas de salir, pasearse y hacer deporte.

04 agosto 2006

Lecturas francesas

Desde que estoy en Francia, mis lecturas ociosas son exclusivamente en francés. Estoy convencida de que sólo leyendo mucho, y escribiendo siempre que tenga ocasión, iré mejorando en el uso de esta lengua que no es la mía. Y ya he comprobado cierta mejoría, sobre todo, en vocabulario. Claro que también he comprobado que una cosa es reconocer las palabras que encuentras una y otra vez en el texto, y otra distinta, utilizarlas. Lo segundo me resulta infinitamente más difícil. Pero me conformo, por algo se empieza.
Ahora, mi continuo quebradero de cabeza es qué leer. O a quién leer. Mis conocimientos sobre literatura francesa contemporánea son muy escasos, lo reconozco. Aparte de Marc Levy (un poquito pastelón pero que, al menos, engancha) y René Barjavel (el Azimov francés, ya fallecido), soy incapaz de citar otros autores. ¡Ah! sí, también conozco a Amélie Nothomb de quien acabo de descubrir que es belga, aunque nació en Japón, donde su papá era embajador (¡pobre niña! ahora entiendo mucho mejor Stupeur et Tremblements). También lo estoy intentando con Daniel Pennac, pero no termino de cogerle gusto, demasiado graciosillo (¿y la Amelia anterior no? ¡Ja!).
Total, que aquí estoy. Abierta a cualquier sugerencia. ¿Nadie conoce a la Almudena Grandes francesa? ¿Y al Antonio Muñoz Molina de Toulouse? ¿Dónde está la descarada “Lucie” Etxebarría?
Una dato más: lo que más me ha gustado hasta ahora es Bel Amie, de Guy de Maupassant, y, ¡no puede ser!, hace más de un siglo que murió.
¡Ayudaaaa!

31 julio 2006

Paris plages


El Ayuntamiento de París ha puesto en marcha la 5ª edición de Paris Plages en los muelles a orillas del Sena, una iniciativa que este año está dedicada a la Polinesia francesa y que viene precedida por el éxito de la anterior, cuando se registraron más de 3,8 millones de visitas. Hasta el 20 de agosto, parisinos y turistas asombrados podrán disfrutar de una playa artificial en pleno centro de la capital, con su arenita y sus tumbonas, con la piscina para los más pequeños y actividades varias para aprovechar el buen tiempo y escapar de la ola de calor. Para conseguirlo un entorno apropiado, más de 2.500 toneladas de arena han sido extendidas en la cada una de las orillas del río: la rive droite y la rive gauche.
Pero cuidado, el alcalde ha decretado una multa de 38 euros por comportamiento indecente: nada de top less ni de strings, aunque estemos en la playa. Que esto es París, ¡pero no tanto!
Este sábado pasé por allí y me dije que tenía que ir, sin falta, pero el domingo estuvo lloviendo todo el día, así que lo he tenido que posponer. Consecuencia: la foto no es mía, sino del propio Ayuntamiento.

19 julio 2006

Cine de hombres y bestias en la Villette

Ayer por la tarde decidí que en el piso hacía demasiado calor y que se debía de estar mucho mejor en el Parque de la Villette, tumbada en el césped frente a una pantalla gigante. Fue pensarlo y hacerlo, coger unas colchas para evitar la humedad de la noche y salir pitando dirección nordeste hacia ese lugar donde todos los años organizan el festival de Cinéma en plein air, cuya edición 2006 se dedica a la relación hombre/bestia (qué tema tan extraño, ¿verdad?, en fin, sobre gustos...). Las películas, siempre en versión original, subtituladas en francés, sólo empiezan cuando ya es de noche. De hecho, en el programa no se indica ninguna hora concreta. Ayer pusieron un largometraje japonés de animación: La princesa Mononoké. Y este jueves igual vuelvo, hay una película hispano-argentina, Bonbón el perro, que me ha despertado la curiosidad. Además, será mucho más fácil seguirla. Anoche había tantísima gente que entre los balanceos de los de delante y los abandonos a media proyección de otros muchos, no había forma de leer los subtítulos...y bueno, el japonés digamos que no es mi fuerte.
Más información:
www.villette.com

17 julio 2006

C. Perenyi en Youtube

Esto de la tecnología es que no deja de avanzar. Cuesta mucho mantenerse al día de lo nuevo pero es genial darse cuenta de que ahora, cada vez mas, pasas el tiempo y te diviertes con los contenidos que a ti te apetecen y no con los que le apetecen al programador de turno de la parrilla de la tele, por muchos estudios que tenga este señor y por muy bien que prediga tus gustos.
Hace poco descubri www.youtube.com, una web donde se cuelgan videos de todo tipo: grabaciones caseras más o menos elaboradas, emisiones de televisión, cortos con distribución alternativa...hay algunos que son divertidísimos. Vale la pena entrar y navegar un rato a la busqueda de la joya recién cargada. Os recomiendo los tres videos de Cristian Perenyi, el mejor de los realizadores que conozco personalmente (....OK, por Vincent, digamos sólo de habla hispana). Ahí van:

http://www.youtube.com/watch?v=QHchqKrpR1g
http://www.youtube.com/watch?v=qM0e_JD-UnE&search=eyeslas
hhttp://www.youtube.com/watch?v=7-evfGjs5sY&search=female%20football%20league

¿Cual te gusta más? Yo me quedo con el de las gafas de sol....

12 julio 2006

Picnic en Solferino

¡Qué bien se está en París cuando hace buen tiempo! Y lo mejor, los picnics. La idea es muy simple: se localiza un entorno con encanto, con charme, como dirían aquí, y luego se convoca a los amigos. Cada uno debe llevar algo de comer y de beber y hay que organizarse para que no falten el mantel, los cubiertos, los vasos y las copas o el sacacorchos. En realidad, es como una botellota pero mucho más chic, se come más y se bebe más o menos igual, pero mejor, es decir, menos alcohol fuerte y más vino y champán (¡qué francés!). Como la pasarela de las Artes suele estar bastante masificada, al igual que los campos de Marte, frente a la Torre Eiffel, ayer nos decidimos por la pasarela peatonal de Solferino. La vista es magnífica, tanto hacia el Grand Palais, por donde se pone el sol iluminando las bóvedas transparentes del palacio, como hacia el museo de Orsay.


Imágenes cedidas por Eric Pignolo, ¡merci, Eric!

Derrota frente a Italia

Nada, que he vuelto a ver un partido de fútbol: la final de la Copa del Mundo. Esperaba que ganaran los franceses para poder enseñar la fiesta de después a unos amigos de Madrid que pasaban en París un largo fin de semana. Nos quedamos con las ganas: vimos llantos y caras largas en lugar de saltos y gritos de alegría. Una pena.
Fuimos al estadio Jean Bouin porque cuando llegamos al parque de los Príncipes, donde habían instalado la principal pantalla gigante de la capital, era imposible entrar. Ya estaba lleno. Y eso que aún faltaba hora y media para el comienzo del partido.

Las imágenes dicen, en este caso, mucho más que las palabras.

06 julio 2006

Francia, en la final

Que no, que no, que sigue sin gustarme el fútbol. Pero es que aquí es imposible escapar de su influencia...primero, porque una está fuera de su tierra, y claro, cuando el partido España-Francia, pues se hace frente común con los compatriotas expatriados y, pues eso, que lo vi en un bar, cerca de Bastilla (en el Rula Bula no, que nos pidieron 10 € sólo por entrar, en uno más cutre, justo al lado). Primera vez en la vida, lo juro. Y la última, porque encima, perdimos y no sabíamos ni cómo salir airosos de allí, rodeaditos como estábamos de frente hostil. Hablando en francés para que no nos lincharan y se rieran, claro. Y, en segundo lugar, porque Francia está ganando. Si Francia hubiera perdido, sería diferente, pero ahora, después de Brasil y Portugal, los azules – como se llama aquí a los jugadores de la selección francesa y a sus seguidores – están como locos. Ayer, la fiesta fue exageradísima. Hasta las dos o tres de la madrugada estuve oyendo a la gente hacer el cafre en la calle. No me atreví a salir. Hoy he leído que hubo un muerto en el metro de Opera y varios heridos por una moto que se estrelló tras perder el control, no sé dónde. No me extraña, los coches se lanzan a correr, pitando, con banderas tricolores hondeando en las ventanillas y gente en el techo. En los cruces hay grupos que gritan, saltan y paran la circulación y que hacen botar los coches que se detienen...¡Tengo unas ganas de que pase el domingo!.
Por cierto, otra vez está lloviendo en París.

03 julio 2006

Ya está aquí la canícula

¡Qué calor hace en París!. Evidentemente, no es el mismo calor que en Sevilla, pero aquí se vive de otra manera y, de alguna forma, es más peligroso. Esta mañana, los periódicos anuncian que las autoridades han puesto en marcha el “plan canicule” en ocho departamentos, incluida la región parisina, donde las altas temperaturas se alían al dañino efecto de la polución, que con este tiempo se incrementa hasta cotas insospechadas. Para dos meses al año que hace calor, aquí nadie tiene aire acondicionado en sus domicilios, como ocurre en Andalucía. Tampoco lo hay en el metro, ni en el cercanías, ni en la mayoría de los autobuses. Cuestión de rentabilidad, dicen. Utilizar el transporte público en esta época es, sin exagerar, un suplicio. Sientes que te asfixias, que te falta el aire, que te vas a desmayar si no sales inmediatamente. Los domicilios no están adaptados al calor, sino al frío y a la falta de luz. Las ventanas son enormes, en las fachadas son casi todas tipo balcón, es decir, de arriba abajo y, como no es normal el buen tiempo, nadie se corta en abrirlas de par en par. ¡Corriente caliente! En realidad, el plan contra la canícula consiste, entre otras cosas, en eso, en explicar qué debe hacerse para evitar el calor. Vamos, lo que la cultura popular andaluza sabe de toda la vida: cerrar las ventanas y evitar la luz en la vivienda, no salir en los momentos de más calor ni hacer esfuerzos excesivos, beber frecuentemente, antes incluso de tener sed, mojarse el cuello para evitar sofocos, vestirse con colores claros...

27 junio 2006

Orgullo Gay en Bastilla


La plaza de la Bastilla estaba hasta los topes este sabado. Alli terminaba el desfile por el Dia del Orgullo Gay. Habia miles de personas, mas o menos jovenes, bailando tecno alrededor de la columna, mientras iban llegando aun mas en los camiones de asociaciones, pubs y discotecas de ambiente, medios especializados, etc. Incluso estaban representados los trabajadores de las lineas aereas (excelente coreografia a lo Full Monty), del transporte ferroviario y de la energia...No cabe duda, la industria "homo" esta cada vez mas desarrollada. Incluso en las series de television se ha puesto de moda el tema gay y existen ya varias en las que practicamente todos los personajes lo son. A la americana, eh? guapisimos todos ellos/as sin excepcion. Servira de algo todo esto?